BEATRIZ GANDULLO

Delegada municipal de Carnaval y Fiestas

Sentir la artesanía del Carnaval en la piel

“Este disfraz representa el talento de los artesanos de Cádiz” 

Muchas son las alegrías, las experiencias, que, en mi condición de Delegada de Fiestas, me ha tocado vivir a lo largo de estos apasionantes años de carnaval. Y, sin lugar a dudas, una de las más gratificantes, de esas que tocan la piel, fue la de lucir el pasado año un disfraz ideado por uno de nuestros más ilustres artesanos del carnaval, Jesús Belizón, y meticulosamente ejecutado por el equipo de Camerino de Artes y Horrores, capitaneado por Sara Romero.

El disfraz fue concebido como un homenaje a Cádiz, integrando elementos icónicos de la ciudad en su diseño. Supuso un reto para los artesanos porque se ejecutó en un tiempo récord. A pesar de ello, los artesanos quisieron apostar por una propuesta arriesgada en cada detalle y cargada de simbolismo, que puso en alza el talento de los artesanos de la ciudad. La parte superior del disfraz fue diseñada y confeccionada a mano, representando una emblemática esquina de la Alameda.

Los artesanos trabajaron con materiales reutilizados y ropa de segunda mano, reforzando su compromiso con la sostenibilidad. Incluso la purpurina utilizada era de origen orgánico y biodegradable, asegurando que cada detalle del traje no solo fuese visualmente impactante, sino también responsable con el entorno. 

 El corsé simbolizaba el cielo de Cádiz, incorporando una farola isabelina, característica del paisaje urbano, y una garita con su cúpula dorada, evocando las fortificaciones que custodian la ciudad. La falda, una pieza espectacular creada por Francisco Gutiérrez Maura y José Luis Revuelta, de Maura&Revuelta, simulaba el impacto de las olas contra los característicos bloques de hormigón del litoral gaditano. Su estructura y movimiento fueron diseñados para transmitir la fuerza y la energía del mar, elemento inseparable de la identidad de Cádiz. 

 Este disfraz fue una oda a la luz, la esencia y el arte de Cádiz, mostrando al mundo que, aunque nuestra ciudad sea pequeña en tamaño, es inmensa en creatividad e inspiración.